Cómo guardar la moto en invierno: guía completa de almacenamiento

Cuando llega el frío muchos motoristas deciden dejar la moto guardada hasta la primavera. Pero aparcar la moto en el garaje y olvidarse de ella durante meses puede causar más problemas que usarla regularmente. Una preparación correcta antes del almacenamiento invernal puede marcar la diferencia entre encontrar la moto en perfectas condiciones en primavera o enfrentarte a una serie de problemas costosos y frustrantes. En esta guía te explicamos paso a paso cómo guardar tu moto correctamente para el invierno.

¿Cuánto tiempo puede estar una moto parada sin problemas?

Una moto bien preparada puede estar parada entre 3 y 6 meses sin sufrir daños significativos si se siguen los pasos correctos antes del almacenamiento. Sin preparación previa los problemas pueden empezar a aparecer en pocas semanas, especialmente en lo que respecta a la batería, el combustible y los neumáticos.

Paso 1: Haz un cambio de aceite antes de guardarla

El aceite usado contiene ácidos y partículas metálicas producto de la combustión y el desgaste que si permanecen en el motor durante meses pueden corroer los componentes internos. Cambiar el aceite antes de guardar la moto es uno de los pasos más importantes y más ignorados de la preparación invernal.

No esperes a hacerlo en primavera cuando saques la moto. El aceite nuevo protege el motor durante todo el periodo de almacenamiento y cuando arranques en primavera el motor estará en perfectas condiciones.

Paso 2: Trata el combustible

La gasolina moderna que contiene etanol se degrada con el tiempo y puede dejar depósitos en el carburador o en los inyectores que causan problemas de arranque y rendimiento cuando vuelves a usar la moto. Para evitarlo tienes dos opciones.

La primera opción es llenar el depósito completamente y añadir un estabilizador de combustible específico siguiendo las instrucciones del fabricante. El depósito lleno reduce la cantidad de aire húmedo en su interior minimizando la oxidación interna y el estabilizador evita que la gasolina se degrade durante el almacenamiento.

La segunda opción es vaciar completamente el depósito y el carburador si tu moto lo tiene, aunque esto requiere más trabajo y deja las superficies metálicas internas sin protección. Para motos modernas con inyección la primera opción es claramente más recomendable.

Paso 3: Cuida la batería

La batería es probablemente el componente que más sufre durante el almacenamiento prolongado. Una batería que se descarga completamente puede sufrir daños irreversibles y necesitar sustitución, con un coste que puede superar los 80 o 100 euros según el modelo de moto.

La solución más sencilla y efectiva es conectar un mantenedor de batería durante todo el periodo de almacenamiento. Estos dispositivos, también llamados cargadores de mantenimiento o trickle chargers, mantienen la batería en su nivel de carga óptimo sin sobrecargarla. Los hay desde unos 20 euros y son una inversión que se amortiza rápidamente si evitan la sustitución de una batería.

Si no puedes conectar un mantenedor, la alternativa es desconectar el cable negativo de la batería para reducir la descarga y cargarla completamente cada 4 o 6 semanas durante el almacenamiento.

Paso 4: Protege la pintura y las superficies

Antes de guardar la moto haz un lavado completo y aplica una buena capa de cera o cerámica sobre la pintura. Esto protegerá la pintura durante los meses de almacenamiento y facilitará la limpieza cuando vuelvas a sacarla en primavera.

Aplica también un producto protector en las partes cromadas y en las piezas metálicas más expuestas para prevenir la aparición de óxido durante el almacenamiento.

Lubrica la cadena con un lubricante específico y comprueba su tensión antes de guardar la moto. Una cadena bien lubricada resistirá mucho mejor los meses de inactividad.

Paso 5: Cuida los neumáticos

Los neumáticos pueden desarrollar deformaciones planas en el punto de contacto con el suelo si la moto permanece estacionada durante mucho tiempo en la misma posición. Para evitarlo infla los neumáticos ligeramente por encima de la presión normal recomendada por el fabricante, aproximadamente un 10 por ciento más, para compensar la pérdida gradual de presión durante el almacenamiento.

Si es posible coloca la moto sobre un caballete que eleve ambas ruedas del suelo durante el almacenamiento. Esto elimina completamente el riesgo de deformación y es especialmente recomendable si vas a tener la moto parada más de dos meses.

Paso 6: Cubre y guarda en el lugar adecuado

El lugar ideal para guardar la moto en invierno es un garaje cerrado, seco y con temperatura estable. La humedad es el principal enemigo durante el almacenamiento ya que favorece la oxidación y el deterioro de múltiples componentes.

Si guardas la moto en el exterior cubre siempre con una funda específica para exteriores que sea impermeable pero transpirable. Una funda no transpirable puede atrapar la humedad debajo creando exactamente las condiciones que queremos evitar.

Coloca también un deshumidificador pequeño cerca de la moto si el lugar de almacenamiento tiende a ser húmedo. Son dispositivos económicos que pueden marcar una gran diferencia en zonas costeras o con alta humedad ambiental.

Paso 7: Documenta el estado de la moto antes de guardarla

Antes de cubrir la moto haz unas fotos del estado general, de los niveles de fluidos y de cualquier detalle que quieras recordar cuando la saques en primavera. Esto te ayudará a detectar rápidamente si algo ha cambiado durante el almacenamiento.

Cómo preparar la moto para volver a usarla en primavera

Cuando llegue el momento de sacar la moto en primavera sigue también unos pasos básicos antes de salir a rodar. Comprueba el nivel de aceite y los niveles de todos los fluidos. Revisa la presión de los neumáticos y su estado visual. Comprueba el estado de la cadena y su tensión. Verifica que todas las luces funcionan correctamente. Arranca el motor y déjalo calentar durante unos minutos antes de salir. Y haz un primer recorrido corto y tranquilo comprobando que frenos, cambio y dirección responden correctamente antes de aventurarte en rutas más exigentes.

Preguntas frecuentes

¿Debo sacar la moto a rodar alguna vez durante el invierno? Si puedes hacerlo y las condiciones meteorológicas lo permiten, dar una vuelta de vez en cuando es beneficioso para la moto ya que mantiene los fluidos circulando y la batería cargada. Pero no es imprescindible si has seguido los pasos de preparación correctamente.

¿Puedo guardar la moto en posición inclinada sobre el caballete lateral? Es posible pero no ideal para periodos muy largos ya que el caballete lateral somete el neumático trasero a una presión asimétrica. El caballete central o un soporte que eleve ambas ruedas es siempre la mejor opción.

¿Qué pasa si no hice nada de esto y tengo la moto guardada varios meses sin preparación? No te alarmes. Comprueba el nivel y el estado del aceite, carga la batería si es posible, revisa los neumáticos y los frenos, y antes de salir a rodar haz una revisión básica de todos los puntos de seguridad. En muchos casos la moto arrancará sin problemas aunque lo recomendable es llevarla al taller para una revisión completa si ha estado parada mucho tiempo.

¿Es necesario cambiar el aceite también al sacarla en primavera si lo cambié antes de guardarla? No es necesario si el aceite que pusiste era nuevo y la moto no ha superado el intervalo de kilómetros recomendado. Pero si llevas más de un año sin cambiar el aceite aunque la moto haya estado parada, es recomendable hacer un cambio en primavera.

Conclusión

Guardar la moto correctamente para el invierno requiere algo más de tiempo y atención que simplemente aparcarla en el garaje, pero el esfuerzo merece la pena. Una preparación correcta garantiza que tu moto estará en perfectas condiciones cuando llegue la primavera y que podrás disfrutarla desde el primer día sin sorpresas desagradables.

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